Ya están acostados. Hoy he podido ir a recoger a los niños a la escuela, tenía tarde libre. Su profesora me ha dicho que Janna había tenido durante todo el día décimas de fiebre y que había estado llorona, muy quejicas, con mala carita y que no había comido casi nada, ni en el almuerzo ni en la merienda. Incluso le habían dejado tener el chupete (sólo lo necesitan para dormir). Así que ya me ves llamando a la abuela para que se quedara con Biel, y pidiendo hora al pediatra para que la visitara por la tarde. A las 18:40 estaba en el médico, y la niña con una alegría ...carcajadas por aquí, risas por allá, corriendo, sonriendo a la pediatra, mientras yo le aseguraba que en la escuela me habían contado lo mal que había pasado el día, y que sobretodo la llevara al médico. La ha examinado (garganta, oídos y barriga), oscultado, y nada, todo dentro de la normalidad. Parece de chiste, pero , que tenía que hacer? La verdad es que cuando la he recogido, tenía mala carita y estaba exageradamente mimosa (lo suelen estar cuando no se encuentran bien), y con lo que me han dicho, he hecho lo más normal, asegurarme que no tiene nada (una otitis o cualquier otro síntoma normal después de los días que han estado malos), y como son demasiado pequeños para explicarte las cosas, pues tiras por lo derecho. Al pediatra.
Esto suele suceder con las mamás primerizas, ya me lo dicen. "Con los segundos haces la vista más gorda". Pues bueno, exagerada, pero me he quedado tranquila. Ahora están los dos durmiendo, hoy han sido dos angelitos, no ha habido ni broncas ni se han portado mal. Ya lo digo, unos angelitos.
La aventura de ser madre soltera
dimecres, 7 de novembre del 2012
diumenge, 4 de novembre del 2012
Domingo. Pensaba salir esta mañana, pero no hemos podido, ha estado lloviendo intermitentemente todo el día, y no me he arriesgado a salir no vaya a ser que tengan una recaída. Quizás tendría que haberlo hecho, hemos acabado el día fatal. Biel aún está berreando en la habitación, después de múltiples avisos y enfadadas durante el día, esta noche me ha retado escandalosa y descaradamente con el biberón de papillas de acostarse. Y se ha quedado sin él. Tres cuartos de hora después, aún está gritando y berreando como un loco en la cuna. No quiero ni imaginar lo que estarán pensando los vecinos. Ah, Dios.... Y es que siempre acabo cediendo, pero esto se acabó, vamos de mal a peor. Y me parece que no se lo acaba de creer. Ahora mismo me da una penilla....pero no cederé. Menos mal que cada día no es igual, y que la mayoría de ellos acabas el día satisfecha y orgullosa de ellos. Si no, sería una locura.
Y sigue berreando. Hoy estoy triste.
Y sigue berreando. Hoy estoy triste.
dissabte, 3 de novembre del 2012
Ya es sábado noche, los niños acostados. Hoy nos hemos quedado en casa todo el día. Están mucho mejor del resfriado, siguen con tos, pero ya no hay fiebre. La mañana ha ido bien, pero la tarde ha sido estresante. Los niños estaban pesados, tozudos y maleducados. Es lo que tiene tenerlos todo el día sin salir, por mucho que sea por su bien. Y a parte de agotada, me he quedado con el regusto amargo, con la típica pregunta de "¿me estaré equivocando?" . Janna es movida, con mucha chispa, pero obediente. Biel es movido, con mucha chispa y le cuesta mucho obedecer, te reta con la sonrisa en la cara, jugando para ver hasta donde puede llegar. Te puedes enfadar con él las veces que quieras, que sigue y sigue. En días como hoy, es fatal. Y pienso, "¿me estaré equivocando?¿ necesitaría más mano dura? y si de verdad me equivoco, ¿será tarde para rectificar?" Tengo la convicción de educar a mis hijos sin violencia, pero en ocasiones es muy muy difícil aguantarse el bofetón. Luego pienso que sólo tiene dos años, es muy pequeño para entender las cosas. Seguidamente me contradigo y pienso que si con dos años se porta así, quizá no lo pueda dominar con más edad. Y acabo pensando que con todo, lo mejor que tienen es que son muy muy cariñosos, besucones y nada rencorosos. Y la sonrisa, el abrazo y el beso de un niño puede con todo. Mañana será otro día.
divendres, 2 de novembre del 2012
Viernes de puente. Para variar, no he hecho puente. Y para no variar, la escuela "sí" ha hecho puente. ¿Es que se saltan alguno? Y los padres trabajadores, a buscarse la vida. Encima han pasado mala noche (están constipados) y me he dormido por la mañana ( de rebote, también he pasado mala noche:)) Hoy Biel se ha quedado con los abuelos, y Janna se ha venido conmigo. Por suerte trabajo por las mañanas en una tienda, y aunque no me dejan hacer nada, me los puedo llevar cuando no tienen o no pueden ir a la escuela. Hemos jugado, salido a pasear a ratitos, y después, al salir nos hemos pasado por el súper, y se lo ha pasado de miedo subida al carrito de la compra. A su edad aún les encantan estas experiencias. Por la tarde me he quedado en casa, los dos resfriadísimos con mucha tos y fiebre. Janna estaba a 39,65! Antes, hace unos meses, con esta temperatura me iba a urgencias asustadísima. Suele suceder con los padres novatos. Ahora ya me espero, si la fiebre no remite al día siguiente sí que los llevo al pediatra. Les he dado el antitérmico, y a la cama. Lo que sí me va a tocar es levantarme por la noche para ver como están.
Mañana sábado, intentaré no madrugar! Veremos si me lo permiten:)
Mañana sábado, intentaré no madrugar! Veremos si me lo permiten:)
dimecres, 24 d’octubre del 2012
Soy una barcelonesa de 39 años (rozando los 40!) y madre de dos preciosos mellizos de dos años. Soy madre soltera por decisión, no por accidente. He decidido abrir este blog para explicar mis vivencias, mis sentimientos y mi forma de vida actual, para así poder ayudar a alguna otra valiente que se atreva a dar este enorme paso.
Para empezar esta historia hemos de retroceder unos cuantos años, cuando tenía los treinta y pocos, y solía hacer el comentario de " como a los 35 años no tenga novio fijo, me insemino!". Era una frase vaga y sin forma, verdaderamente no tenía ninguna intención de inseminarme. Pero fueron pasando los meses y seguía sin tener novio fijo, y la idea empezó a tomar forma. Ya no me parecía una idea remota, y aunque no me la tomaba muy en serio, no la descartaba. Y llegaron los 35!! Aquí me lo empecé a plantear en serio. No tenía mucha suerte en las relaciones, no encontraba a mi "media naranja", aquella persona especial con quien compartir mi vida, y quería ser madre, no desesperadamente, aún tenía tiempo, pero tampoco quería ser una madre muy mayor (ya lo era suficiente), y me sentía fuerte e independiente como para hacerlo. No obstante, me di un tiempo más, a ver si cambiaba mi rumbo. No cambió. A los 37 seguía sin pareja estable, y...me lancé. Había llegado el momento.
25-10-2012
Es un camino largo, y en mi caso, con muchas decepciones. En la clínica donde empecé el tratamiento me aconsejaron probar primero con la inseminación artificial. Días y días de pinchazos, pruebas, y por fin, la inseminación. Y lo peor, una larga espera de casi dos semanas ( se hacen eternas!!) para hacerte la prueba del embarazo. Negativa. Vuelta a empezar. Pinchazos, pruebas, inseminación, larga espera, y de nuevo análisis negativos. Otra desilusión. Llegué a hacerlo por tercera vez, siempre aconsejada por los doctores, y de nuevo otra decepción. Cambié de clínica, no me sentía ni comprendida ni respaldada por ninguno de los doctores. Para ellos era puro trámite, para mi eran sobretodo grandes desilusiones, sin dejar de lado un gran gasto monetario. En la nueva clínica todo fue diferente, me gustó el trato, mi doctor era una persona cercana y me sentí muy a gusto. Me pusieron en tratamiento para una fecundación in vitro. Reanudé la rutina de los pinchazos (y pensar que al principio me angustiaba ponerme las inyecciones...) y los seguimientos, hasta que llegó el día de la extracción de los óvulos. Tres días de espera y la inseminación. Y un gran dilema. Me dieron la siguiente explicación: " Según las estadísticas, si te pones un óvulo, posiblemente no te quedes embarazada. Si te pones dos óvulos, posiblemente te quedes embarazada de uno. ¿Qué hacemos?" Estuve tres días pensando, dándole vueltas, hablando con mi familia, con mis amigos, y seguía en la gran duda. Finalmente, ante el temor de una nueva desilusión después de tanto trabajo, decidí fecundarme con dos óvulos. Me dieron una foto de ellos, juntitos, uno al lado de otro. Que bonitos los encontré. Escribí debajo de ellos dos nombres, Biel y Janna. Y pensé "¿te imaginas??"
26 - 10- 2012
Ya lo dicen, lo mejor suele ser lo que más cuesta conseguir. Ahora miro para atrás, y lo veo todo como el paso que tuve que dar para conseguir lo que quería. Tengo un niño y una niña, Biel y Janna, preciosos, que se han convertido en la luz de mi vida. Es difícil encontrar palabras para definir lo que una madre siente, lo que yo siento, pero se puede reducir a un amor y una felicidad inmensa.
Mi vida ha dado un cambio radical, y nada es fácil, ser madre soltera es complicado, y con dos niños, los problemas aumentan. Pero todo se puede superar con ilusión. Y de eso no me falta! Además, tengo la suerte de contar con mi familia, y con amigos de los verdaderos, que siempre están dispuestos a echarte una mano, o a escucharte cuando lo necesitas. Ahora sólo me falta encontrar al amor de mi vida para ser completamente feliz!!
Para empezar esta historia hemos de retroceder unos cuantos años, cuando tenía los treinta y pocos, y solía hacer el comentario de " como a los 35 años no tenga novio fijo, me insemino!". Era una frase vaga y sin forma, verdaderamente no tenía ninguna intención de inseminarme. Pero fueron pasando los meses y seguía sin tener novio fijo, y la idea empezó a tomar forma. Ya no me parecía una idea remota, y aunque no me la tomaba muy en serio, no la descartaba. Y llegaron los 35!! Aquí me lo empecé a plantear en serio. No tenía mucha suerte en las relaciones, no encontraba a mi "media naranja", aquella persona especial con quien compartir mi vida, y quería ser madre, no desesperadamente, aún tenía tiempo, pero tampoco quería ser una madre muy mayor (ya lo era suficiente), y me sentía fuerte e independiente como para hacerlo. No obstante, me di un tiempo más, a ver si cambiaba mi rumbo. No cambió. A los 37 seguía sin pareja estable, y...me lancé. Había llegado el momento.
25-10-2012
Es un camino largo, y en mi caso, con muchas decepciones. En la clínica donde empecé el tratamiento me aconsejaron probar primero con la inseminación artificial. Días y días de pinchazos, pruebas, y por fin, la inseminación. Y lo peor, una larga espera de casi dos semanas ( se hacen eternas!!) para hacerte la prueba del embarazo. Negativa. Vuelta a empezar. Pinchazos, pruebas, inseminación, larga espera, y de nuevo análisis negativos. Otra desilusión. Llegué a hacerlo por tercera vez, siempre aconsejada por los doctores, y de nuevo otra decepción. Cambié de clínica, no me sentía ni comprendida ni respaldada por ninguno de los doctores. Para ellos era puro trámite, para mi eran sobretodo grandes desilusiones, sin dejar de lado un gran gasto monetario. En la nueva clínica todo fue diferente, me gustó el trato, mi doctor era una persona cercana y me sentí muy a gusto. Me pusieron en tratamiento para una fecundación in vitro. Reanudé la rutina de los pinchazos (y pensar que al principio me angustiaba ponerme las inyecciones...) y los seguimientos, hasta que llegó el día de la extracción de los óvulos. Tres días de espera y la inseminación. Y un gran dilema. Me dieron la siguiente explicación: " Según las estadísticas, si te pones un óvulo, posiblemente no te quedes embarazada. Si te pones dos óvulos, posiblemente te quedes embarazada de uno. ¿Qué hacemos?" Estuve tres días pensando, dándole vueltas, hablando con mi familia, con mis amigos, y seguía en la gran duda. Finalmente, ante el temor de una nueva desilusión después de tanto trabajo, decidí fecundarme con dos óvulos. Me dieron una foto de ellos, juntitos, uno al lado de otro. Que bonitos los encontré. Escribí debajo de ellos dos nombres, Biel y Janna. Y pensé "¿te imaginas??"
26 - 10- 2012
Ya lo dicen, lo mejor suele ser lo que más cuesta conseguir. Ahora miro para atrás, y lo veo todo como el paso que tuve que dar para conseguir lo que quería. Tengo un niño y una niña, Biel y Janna, preciosos, que se han convertido en la luz de mi vida. Es difícil encontrar palabras para definir lo que una madre siente, lo que yo siento, pero se puede reducir a un amor y una felicidad inmensa.
Mi vida ha dado un cambio radical, y nada es fácil, ser madre soltera es complicado, y con dos niños, los problemas aumentan. Pero todo se puede superar con ilusión. Y de eso no me falta! Además, tengo la suerte de contar con mi familia, y con amigos de los verdaderos, que siempre están dispuestos a echarte una mano, o a escucharte cuando lo necesitas. Ahora sólo me falta encontrar al amor de mi vida para ser completamente feliz!!
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