Ya están acostados. Hoy he podido ir a recoger a los niños a la escuela, tenía tarde libre. Su profesora me ha dicho que Janna había tenido durante todo el día décimas de fiebre y que había estado llorona, muy quejicas, con mala carita y que no había comido casi nada, ni en el almuerzo ni en la merienda. Incluso le habían dejado tener el chupete (sólo lo necesitan para dormir). Así que ya me ves llamando a la abuela para que se quedara con Biel, y pidiendo hora al pediatra para que la visitara por la tarde. A las 18:40 estaba en el médico, y la niña con una alegría ...carcajadas por aquí, risas por allá, corriendo, sonriendo a la pediatra, mientras yo le aseguraba que en la escuela me habían contado lo mal que había pasado el día, y que sobretodo la llevara al médico. La ha examinado (garganta, oídos y barriga), oscultado, y nada, todo dentro de la normalidad. Parece de chiste, pero , que tenía que hacer? La verdad es que cuando la he recogido, tenía mala carita y estaba exageradamente mimosa (lo suelen estar cuando no se encuentran bien), y con lo que me han dicho, he hecho lo más normal, asegurarme que no tiene nada (una otitis o cualquier otro síntoma normal después de los días que han estado malos), y como son demasiado pequeños para explicarte las cosas, pues tiras por lo derecho. Al pediatra.
Esto suele suceder con las mamás primerizas, ya me lo dicen. "Con los segundos haces la vista más gorda". Pues bueno, exagerada, pero me he quedado tranquila. Ahora están los dos durmiendo, hoy han sido dos angelitos, no ha habido ni broncas ni se han portado mal. Ya lo digo, unos angelitos.
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